El cliché es el corazón de la tampografía: lleva tu diseño como un fino grabado del que el tampón recoge la tinta. Si haces tus propios clichés, ya no dependes de los plazos de entrega y puedes imprimir un diseño nuevo el mismo día. En esta guía te explicamos qué tipos de clichés existen y cómo hacer un cliché de fotopolímero paso a paso.

¿Qué es un cliché en tampografía?

Un cliché es una placa de impresión con el diseño grabado. Al imprimir, la placa se cubre de tinta, se retira la tinta sobrante y solo queda tinta en las zonas grabadas. El tampón de silicona recoge esta tinta y la transfiere al objeto.

¿Qué tipos de clichés hay?

Clichés de acero

Los clichés de acero son muy resistentes al desgaste y aguantan tiradas muy largas. Normalmente los fabrican empresas especializadas, por ejemplo con grabado químico o láser. Son la opción habitual para la producción industrial en grandes cantidades.

Clichés de fotopolímero

Los clichés de fotopolímero tienen una capa de polímero fotosensible. Se exponen a la luz UV y después se revelan. Se pueden hacer con poco equipo en tu propio taller. Son adecuados para quien empieza, para muestras, tiradas pequeñas y medianas y para quien cambia de diseño a menudo.

Qué necesitas para hacer tus clichés

Cómo hacer un cliché: paso a paso

1. Prepara el diseño

Crea el diseño en tu programa de diseño gráfico en negro puro, sin grises. Comprueba que las líneas muy finas y los textos pequeños se puedan imprimir y, si dudas, haz una prueba. El diseño debe estar colocado en el film de forma que salga del derecho en el objeto. Comprueba la orientación antes de imprimir el film.

2. Imprime el fotolito

Imprime el diseño con la impresora láser sobre el film transparente. El negro debe ser totalmente opaco. Si miras el film a contraluz, no debe pasar luz por las zonas negras.

3. Expón

Coloca el film sobre la placa de fotopolímero y cierra la insoladora para que film y placa queden bien presionados. Expón durante 2 minutos. La luz UV endurece las zonas que no están tapadas por el negro del diseño. Debajo del negro el material queda blando.

Después retira el film, coloca la trama negra sobre la placa y expón 1 minuto más. La trama crea un patrón de puntos finos en las zonas grabadas. Así el cliché retiene la tinta de forma uniforme también en las zonas grandes y la racleta no la arrastra.

CONSEJO: estos tiempos valen para nuestros clichés con nuestra insoladora UV. Con otras placas u otros equipos, haz primero una prueba con una tira pequeña y tiempos diferentes.

4. Revela

Elimina las zonas no endurecidas con el producto de revelado y el cepillo suave. Trabaja con movimientos circulares suaves hasta que el diseño se vea como un grabado limpio.

5. Seca y vuelve a exponer

Deja secar el cliché por completo. Muchas placas de fotopolímero se exponen después una segunda vez sin film, para que se endurezcan del todo y duren más al imprimir. Sigue las indicaciones de tus placas.

6. Prueba de impresión

Monta el cliché en la máquina y haz algunas impresiones de prueba. Comprueba que se transfieren todos los detalles y que los bordes salen limpios.

Errores frecuentes y sus causas

  • Faltan los detalles finos: a menudo demasiada exposición o un film poco opaco
  • El diseño se va al revelar: a menudo exposición demasiado corta
  • Bordes borrosos: film y placa no estaban bien presionados al exponer
  • El cliché se desgasta pronto: no se secó del todo o no se volvió a exponer

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un cliché de fotopolímero?

Depende de la tinta, del material del objeto y del cuidado. Para tiradas pequeñas y medianas un cliché de fotopolímero suele ser suficiente. Para tiradas muy largas, los clichés de acero duran más.

¿Puedo reutilizar un cliché?

Sí. Limpia bien el cliché después de imprimir y guárdalo protegido de la luz, el polvo y los arañazos. Así podrás usarlo otra vez para reimprimir el mismo diseño.

¿Necesito un cliché para cada color?

Sí. En tampografía cada color se imprime en una pasada propia con su propio cliché.